Incumplir el Acuerdo de París reduciría en un 38% la pesca en el Mediterráneo

Cada español consume 42,4 kilogramos de pescado al año, muy por encima de la media europea (24,9 kg) y más del doble que la media mundial (20 kg). Se trata de una importante fuente de proteínas y un componente crucial para una dieta saludable, como refleja el informe El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2016 (SOFIA) de la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Pero la sobreexplotación de los océanos, que está reduciendo la cantidad de peces disponibles, unida al aumento de la demanda de pescado debido al aumento de la población mundial, amenazan la disponibilidad futura de los recursos pesqueros. Y según sostiene esta semana una investigación publicada en la revista Science, el aumento de temperaturas debido al cambio climático también tendrá un impacto directo en las especies marinas con interés comercial.

La buena noticia es que, según este estudio, esos efectos serán limitados si se aplican las medidas consensuadas en el Acuerdo de París alcanzado durante la Cumbre del Clima de diciembre de 2015, cuyo objetivo último es que en 2100 la temperatura aumente menos de 2ºC respecto al inicio de la era industrial.

Según las estimaciones del equipo liderado por William Cheung, por cada grado centígrado que aumente la temperatura, los recursos pesqueros potenciales se reducirían en más de tres millones de toneladas métricas cada año.

Si el incremento de temperaturas es de 1,5ºC, las potenciales capturas disminuirán, de media, un 2,5%. En el caso de que aumenten 3,5ºC, se reducirían en un 8%, de media, aunque el porcentaje sería muy superior en ciertas regiones del planeta en las que además, la economía de las comunidades locales suele ser muy dependiente de la pesca. La que más sufriría, con una reducción de los recursos pesqueros de un 47%, es la región del Indo-Pacífico, que incluye la Bahía de Bengala, el Golfo de Tailandia, el Mar de la China Meridional y el Mar de Célebes.

Según detalla a EL MUNDO William Cheung, investigador de la Universidad British Columbia (Canadá), en el Mediterráneo, el descenso de recursos sería del 38% en un escenario con un aumento de temperaturas de 3,5ºC, que se reduciría a la mitad si el incremento fuera de 1,5-2ºC. “En el Mediterráneo, los stocks de peces y las pesquerías son bastante vulnerables al calentamiento. Esto se debe al efecto cul du sac [callejón sin salida] de los mares semicerrados, donde las fronteras geográficas limitan los movimientos de especies desde las aguas cálidas”, señala.

Fuente: El Mundo

http://www.elmundo.es/ciencia/2016/12/22/585a7e83268e3ef0328b459a.html