Huella de Carbono

La Huella de Carbono se define como la totalidad de Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente a la atmósfera por un producto, servicio, organización o evento. Expresada en toneladas de CO2 equivalente, determina la contribución al cambio climático.

Consta de cuatro fases: la definición del mapa de procesos, el establecimiento de los límites del sistema, la recopilación de datos de actividad y factores de emisión correspondientes, y por último la aplicación de las metodologías para obtener las emisiones totales. Estas metodologías están avaladas internacionalmente, pudiendo utilizar el GHG Protocol, la PAS, o las ISO, entre otras.

Como se puede ver en la imagen, son varios los beneficios que se derivan del cálculo de la Huella de Carbono. Tras el cálculo de la Huella de Carbono o el Inventario de Emisiones GEI, una organización puede continuar su labor en materia de sostenibilidad, mediante la implementación de un Plan de Reducción de Emisiones o mediante la Compensación de las emisiones que no pueda reducir.

Con el objetivo de que se reconozca el cálculo, reducción y/o compensación de Huella de Carbono, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) expide un Sello oficial para aquellos que lo soliciten, que acredita las acciones realizadas, entrando a formar parte de un Registro Nacional de Huella de Carbono que se publica en su web oficial:

http://www.mapama.gob.es/es/cambio-climatico/temas/mitigacion-politicas-y-medidas/Registro-informacion.aspx